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Salsas Independencia

Salsas Independencia

Para celebrar el grito el 16 de Septiembre, haz de este año el año en el que te vuelvas el maestro del mejor condimento: ¡la salsa! Más que un dip para los chips, la salsa es una base para la cocina mexicana que puede llevar tus platos de bueno a ¡excelente!

Una salsa memorable tiene notas dulces, picantes y saladas, junto con una textura jugosa y un acabado brillante y ácido. Inspírate con estos 5 tipos de salsa (que, sin incluir la sal y la pimienta, ¡tienen solamente 5 ingredientes o menos!), luego mezcla y acompaña tus componentes favoritos para hacer tu versión personal. ¿Listos para crear una fiesta de sabores? ¡Toma un cuchillo de chef de Chicago Cutlery® bien afilado y comienza a cortar!

SIGUE SIRVIENDO EL PICO DE GALLO

La versión clásica, hecha con vegetales rojos, verdes y blancos, imita los colores de la bandera de México. Los componentes clave son una textura con trozos (opuesto a una textura regular o “caldosa”) y vegetales frescos. Para iniciar bien, corta media cebolla blanca, un jalapeño, medio racimo de cilantro y cinco tomates ciruela juntos, y sazónalos con sal, pimienta y jugo de lima. Utilízalo en cualquier momento para darle un golpe de sabor a tu merienda o a tus plato con un poco de crocante y un toque de energía.

UNA SALSA DE TOMATES ROJOS INCREÍBLE

Lo que muchos de nosotros pensamos que es una salsa roja “de restaurante” está hecha con tomates enlatados, no frescos. La próxima vez que tengas un antojo, no vayas a la taquería y prepara tu propia versión en casa. Escurre una lata de 14 onzas de tomates en cubos (nosotros preferimos los asados al fuego para un sabor ahumado) y reserva el jugo. Corta media cebolla blanca, pica un jalapeño y algunos dientes de ajo, y corta groseramente un manojo de hojas de cilantro. Mezcla todo, luego juega con el sabor y la consistencia añadiendo el jugo de los tomates que reservaste, y sazónalo al gusto (opcional) con sal, pimienta, jugo de lima y un poco de comino molido hasta que logres tu salsa ideal.

HAZLO RESALTAR

El maíz dulce crujiente es otro vegetal de verano que merece un lugar en tu listado de ingredientes para la salsa. Nos gusta poner sobre nuestras tortillas una reducción que utiliza una taza rebosante de maíz fresco o congelado*, un jalapeño sin semillas, un cuarto de una cebolla roja pequeña, media taza de hojas de cilantro y jugo de lima fresco al gusto. Corta en cubos los ingredientes más grandes y mezcla todo a mano, luego pon sal y pimienta al gusto. (*Si utilizas maíz congelado, cocínalo, drénalo y enfríalo antes de añadir los demás ingredientes).

TRAIGAN LAS BAYAS

Las frutas frescas de temporada le dan dulce a las salsas, proporcionando un buen contrapunto al picante de los chiles. También combinan muy bien con muchas otras hierbas frescas, por eso trata de cambiar el cilantro por menta, albahaca o incluso estragón. La blogger Susan Anderson de We Are Not Martha le pone su Salsa de Fresa y Menta sobre tacos hechos a la parrilla para darles un poco de picante dulce.

CORTA UNA DELICIA TROPICAL

Para un buen balance de ácido y dulce, inspírate con Marcie Robinson de Simply Real Moms e intenta mezclar un sabor inspirado en las islas. Su Salsa de Piña y Tomate simple combina tomates maduros y trozos de piña jugosos con jugo de limón recién exprimido y un chiffonade de albahaca italiana fresca. Una buena receta para los niños o para los que les gusta su salsa más suave que picante.

CONSEJOS EXPERTOS PARA CREAR SALSAS HECHAS EN CASA

  • Utiliza recetas de salsa como inspiración, pero no te sientas comprometida a seguir las medidas de los ingredientes al pie de la letra. En lugar de esto, prueba mientras vas incorporando los ingredientes ya que tus proporciones preferidas pueden variar basadas en lo dulce de tus vegetales y el nivel de picante de tus chiles.
  • Ingredientes firmes y penetrantes como las cebollas, el ajo y los chiles, siempre deben ser cortados finos o picados; los elementos suaves como las fresas o los tomates, pueden quedar más gruesos para una dar consistencia más espesa.
  • Juega con los distintos tipos de chiles para diferentes niveles de calor. Los poblanos asados o los jalapeños sin semillas son buenos para una salsa suave; selecciona los serranos, o inclusive los habaneros para algo que tenga bastante picor.
  • Si es posible, enfría tu salsa al menos media hora en un envase sellado antes de servir, para permitir que los ingredientes se combinen y los sabores se mezclen.
  • Si prefieres una salsa con una textura menos espesa, simplemente ponla en un procesador de comidas.

¿Sigues con hambre? Tenemos más consejos para hacer salsa casera fresca que te ayudará a darle picante a tus fiestas patrias—¡o a cualquier reunión!

TU TURNO: ¿Cuáles son tus combinaciones de salsa favoritas? ¿Qué tal la forma de tus chips?